Cuando la ciudad se vuelve demasiado intensa, quienes pueden permitírselo buscan algo más que descanso: buscan un refugio.
A una breve escapada desde la ciudad, descendiendo por las curvas que llevan al Tequendama o https://mollyawcw552741.tribunablog.com/fincas-de-ensueño-el-paraíso-privado-de-cundinamarca-54830417